SOY PALABRA
Soy palabra,
soy silencio,
y soy la frontera entre Europa y América.
Soy mestiza ,
soy lengua y soy tiempo.
Soy frontera.
Soy la frontera que divide el Coloso del norte y el Ariel del sur.
Soy todo y nada,
soy lo que no soy.
Soy el viento de la flauta.
Soy un pedazo de barro mezclado con loza alemana.
Todas las sangres corren por mi sangre.
Todas las sangres se unen en mí.
Mi vientre es la frontera entre el Ecuador,
Grecia y los Estados Unidos.
Mi identidad yace en la planta de mis pies.
Mi identidad es cruzar la frontera.
La frontera es dejar la tierra maternal y pisar tierra ajena.
Es el destierro,
es el exilio,
es la diaspora,
todo en uno.
Es el lenguaje que se mezcla,
es la vida que cambia,
eso es la frontera.
Mi identidad es sentir el vacío de mi vientre.
Encuentro el balance en la pose del árbol,
encuentro posibilidades,
y a veces encuentro las ochenta y cuatro posibilidades.
Quiero ver el futuro en el pasado.
Trato de buscarme en el tiempo,
cuando veo el reflejo del sol en la estrella.
Soy el reflejo al otro lado,
y no me reconozco.
No soy ese rostro,
soy ella y no soy.
La palabra vive y se alimenta dentro de mí
Mi cuerpo es el liquido de mis sueños.
Cada día siento el deseo de la palabra.
La palabra que nace de mi cuerpo interno está llena de agua.
Así nacen los poemas.
Nacen del antojo,del deso,
de una mirada,
desde una ventana,
o desde un viaje a la memoria.
La poesía es palabra,
una memoria que crece de un pasado no vivido,
una memoria de una niñez prematura.
La poesía es memoria de silencio,
memoria del cuerpo desde la corona de la cabeza hasta la punta de los pies.
La palabra vive en el cuerpo.
Soy la esfinge que levanta el pecho,
soy el tigre que se lame la cola,
soy el Buda que reza en hebreo,
y soy el àrbol que pretende ser un águila.
Soy silencio.
© Ivón Gordon Vailakis